En un velero, si los haces hacer a medida, es substituir el concepto que, en los barcos de acero, son los tanques estructurales.
Pero lo que antes decía es un cambio de paradigma.
Una de sus ventajas es la estandarización.
Si casca, estés donde estés, pues se encarga otro y todo encaja.
Además, si vienen mal dadas, se pasa a la bañera y, en un momento dado, puedes prescindir de la bomba de gasoil.
Con los buques de formas tradicionales se hubiera perdido la ocasión de aprovechar rincones bajos e impracticables, pero si estamos hablando de cascos modernos casi sin sentina...
