Personalmente también prefería los monocascos aunque discrepo en que se parezcan en nada a nuestros veleros. No se parecen más que un formula1 a nuestros utilitarios.
Lamentablemente el "Deed of Gift" nunca contempló originariamente el hecho de que deban ser monocascos ni en las modificaciones posteriores tampoco, lo cual dio pie a la gran batalla legal de 1988, momento en el cual, para muchos de nosotros, murió el espíritu original de la America's Cup.
