Voy a introducir algo mas sobre los grifos de fondo.
Un día al intentar moverlos, te quedas con ellos en la mano. La llave, que con aparente lógica hemos colocado de Inox, se ha comido el pasacascos que era de bronce. Y no te enteras hasta que lo fuerzas (me gusta ser optimista)
Puede ser que lo que se rompa sea esa tubería que no hay forma de hacer entrar en ningún "racord".
Afortunadamente vemos saltar el chorro de agua y ... metemos un dedo para pararla.
Para eso existen unos "conitos de madera" que se llaman ESPICHES y que sirven de tapón de emergencia.
Lo correcto es llevarlos a bordo según la "ley de Porsia".
Lo mejor llevar uno atado en cada llave. Muy fácil. Se le hace un taladrito a la madera y con un cabito...
