El motor de arranque engrana o conecta con el volante de inercia del motor principal mediante un eje retractil que sale del motor de arranque para acoplarse al volante de inercia, hacerlo voltear, y una vez arrancado el motor principal retaerse y volver al interior del motor de aranque.
En aquellos motores en que el motor de arranque no va instalado en posición fija y que llevan un margen de ajuste para acercar el motor de arranque al principal puede ocurrir que ambos dentados no encajen cuando el eje retractil sale al encuentro del volante de inercia.
Cuando ello ocurre y el eje del motor de arranque resbala sobre el dentado del volante de inercia sin engranar, y por ello sin llegar a moverlo, el resultado es que algunos dientes de la corona de ambas piezas, es decir del eje retractil y del volante de inercia resulten dañadas por desgaste.
En tal caso el ruīdo es el propio de un metal rozando sobre el otro, y si me apuras el clásico olor a limadura metálica quemada de los talleres y tornerīas.
Si el motor de arranque va anclado en lugar fijo y sin ajustes es muy difīcilmente ello ocurra, y como te dicen puede deberse o a un fallo de la baterīa, o a que el propio motor de arranque se haya estropeado.
En cualquier caso cuando se produce el desacople comentado el motor de aranque sigue girando con fuerza, cosa que no creo ocurra en tu caso según lo expones.
Saludos
