Buenas, cofrades, ahí va mi comentario...
Ésta es una cuestión que hemos hablado la Almiranta y yo muchas veces, y siempre llegamos a la misma conclusión: uno tiende a creer que el barco ideal es el que tiene más eslora, o motor más potente, o más espacio de estiba, o más capacidad de agua dulce, o... siempre ese "más", pero el barco ideal no existe, y no porque tengamos "más" de algo el barco va a ser el adecuado.
Entonces, uno tiene que conformarse con algo que pueda mantener:
Mantener económicamente: conocemos muchos armadores que tienen el barco hecho una ruina porque no tienen dinero para el mantenimiento y reposición de los elementos más básicos: velas, motor, electrónica, etc.
Mantener navegando con mal tiempo: cuántos hay que no salen a navegar porque literalmente no pueden con el barco en cuanto sopla un poco.Y aquí no me vale que me digan que lo barcos más grandes aguantan mejor, porque eso es sólo la cara bonita del razonamiento. La cruz es que eso es así sólo si tienen suficiente tripulación y ésta es lo suficientemente experimentada. Si la segunda parte no se cumple, la primera tampoco.
Nosotros preferimos las molestias de un barco pequeño - por cierto, ¿de qué molestias podemos hablar cuando estamos navegando, que es nuestra afición? - porque sabemos que somos capaces de mantenerlo, en los dos aspectos que he mencionado.
Saludos y
