Para terminar, solo comentar que con las prisas no reparamos en que no llevábamos amarras... así que improvisamos como pudimos con una driza, bien de noche ya, para amarrar de popa el barco en un finger cortito en mi opinión.
Reto superado con un par de lecciones aprendidas. Os dejo un par de fotos ya en su pantalán. Ahora a por su puesta a punto, su abanderamiento nacional, y a disfrutarlo (y que ustedes lo vean)


Victor