Cita:
Originalmente publicado por Pablo Marino
A mi el tema me apasiona, y es uno de los motivos de que poco a poco me vaya acercando al mar. Aunque no el único y quizás tampoco el de más peso, pero no sé. Muy relacionado con los barcos antiguos y clásicos, que también tienen su aquel. Será porque con la edad uno le va interesando más conocer la historia de las cosas. Si bien el agua, la sal y la intemperie no le van bien a la madera, que aun estando sana siempre se ve afectada.
Y el otro handicap es que después de irse deteriorando es muy laborioso siempre recuperarla. Como sabéis. Llegando a un punto tampoco muy allá en que es prácticamente irrecuperable. Al menos en lo estético. Aparte de que también tiene su vida y solamente por el paso de tiempo ya se muere.
Éste es un enlace a un canal de Youtube de un proyecto de autoconstrucción, que no recuerdo que salió si aquí, así como un poco hippy e
Y otro estupendo, quizás más visto, no sé, de lo que parece una gaupísima restauración:
¡Vaya popas! 
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Hola. Matizar que eso de que el sal va mal a la madera creo que no es cierto. Raro será ver podrida la obra viva precisamente por eso, porque el sal la protege. Yo tengo una lanchita de madera, y el carpintero y los mayores del puerto siempre dicen que baldear con agua salada. En lo del agua dulce y sobre todo, el sol, completamente de acuerdo.
Un saludo.