Cita:
Originalmente publicado por ZARKA
Es un error común el de instalar el cabo del enrrollador sin tener en cuenta que cuando sopla mucho viento el génova se enrrolla muy apretado y, por lo tanto, coge muchas más vueltas que cuando se enrrolla suavemente.
Si pusiste el cabo en el tambor para que bastara al enrrollar en puerto con poco viento, al hacerlo en el mar y con 30-35 nudos te comiste todo el cabo y aún te quedaba un buen pedazo de génova fuera.
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Así es: al enrollar con viento (y, para un génova ligero o medio, 35 nudos es viento), es normal tener que utilizar más cabo del normalmente necesario. Esto sucede en mayor medida si se ha navegado con el génova parcialmente enrollado (en mi caso, y por su material, nunca enrollo parcialmente el génova), puesto que se acentúa el efecto que menciona el cofrade de presión mucho mayor en el "churro" que ha quedado alrededor del perfil.
En este sentido, es importante encontrar un equilibrio con el tramo del cabo que dejamos en el tambor, de forma que tengamos algo de margen para no quedarnos con parte de la vela fuera en condiciones de viento, pero huyendo en paralelo del extremo contrario: las posibilidades de que el enrollador se atasque aumentan proporcionalmente a la cantidad de cabo que llevemos en el enrollador, con el añadido de que el atasco por exceso de cabo deja lógicamente fuera una parte de la vela mucho mayor que cuando el bloqueo es, como en las condiciones que plantea el cofrade, por falta de él.
