Nuestra Taberna es este portal.
La sala principal de la taberna tiene muchas mesas. La sala principal es el foro general, y las mesas de la taberna son los hilos.
En la taberna hay algunas pequeñas salas anexas, son los subforos.
En la sala principal es, como debe ser, dónde hay más bullicio. Las conversaciones casi siempre van sobre náutica, porque es el tema común de todos los tabernarios. Pero claro, también se habla de otras muchas cosas, porque en cada mesa se juntan los amigos, los conocidos, y los que se acercan a la mesa y les interesa la charla, les apetece sentarse un rato a escuchar, u opinar.
Si la conversación de una mesa toma derroteros que a alguien no le apetecen, quizás se levantará de la mesa y se irá a otra. O saldrá un rato a la calle a tomar el fresco y luego volverá a ver cómo va todo.
De vez en cuando hay una trifulca. Hasta se rompen sillas y mesas. Alguno es expulsado por el tabernero, para siempre, otros amonestados, otros se enemistan, y quizás algún día vuelvan a hablarse. Otros acaban borrachos y hermanados para siempre.
Hay mesas muy serías, muy interesantes, y la mayoría respeta esas conversaciones, aunque siempre está quién quiere meter un poco de humor y empieza con las bromas. Es de desear que se deje hablar en serio a quien le apetece.
Hay mesas muy bulliciosas y cachondas, donde intervienen los que acaban de arribar de largas travesias en el mar. Hay mesas de estibadores, de capitanes, de oficiales, de marinería, y hasta de piratas, cada una con su estilo. Y con tanta mezcla, pasa de todo.
En las salas anexas entran los que vienen a la taberna ese día con una idea clara. A hacer negocios, a preparar una travesía. Normalmente antes o despues de entrar a la sala anexa se pasan por la principal a saludar a los tabernarios conocidos y a ver cómo está el ambiente.
A mi me gusta venir a esta taberna. Cuando quiero intimidad con mis compañeros, nos reunimos en mi barco y hablamos de lo que necesitemos, pero la taberna es la taberna.
Mi gaznate ya está demasiado seco.
Bebamos
