Sigamos....
Las primeras millas, tenía la impresión de que no aprovechábamos la
corriente y aunque navegábamos por un sector que teóricamente deberíamos
tenerla a favor, el GPS no decía eso. De todas formas, lo que nos quedaba era
avanzar ayudados por el motor, ya que el viento seguía siendo nulo.
Unas tres horas después de zarpar de Gibraltar, nos encontrábamos a la
altura de Tarifa. Nuestro rumbo a Cabo Espartel, nos hacia cruzar el
dispositivo de tráfico en diagonal, así que viendo una oportunidad en la que
no transitaban muchos mercantes de este a oeste, viramos unos 45º a babor,
atravesamos en perpendicular la mitad del dispositivo y nos colocamos en el
centro, entre los que entran y los que salen del Mediterráneo. El viento había
subido un poco y nos apoyábamos con la génova. Los mercantes que
transitaban hacia el Atlántico, nos adelantaban por nuestro estribor y a buena
distancia. Por el contrario, los que hacían en camino inverso, aún los veíamos
lejos por babor, antojándosenos bastante más cercanos a la costa marroquí
que a nosotros. Estábamos relativamente tranquilos, pues el tráfico discurría
muy lejos de El Temido y parecían ir en fila india. En algunos momentos,
nuestra velocidad pasaba de los 7 nk, lo que nos informaba de que ahora sí,
estábamos en el lugar correcto para aprovechar la marea. Sabíamos que aún
teníamos que cruzar la otra parte del dispositivo de tráfico, por lo que no
quitábamos ojo tanto al plotter, como a los propios mercantes que navegaban
rumbo al Mar de Alborán.
A primera hora de la tarde, apreciamos durante bastante tiempo, una notable
ausencia de tráfico oeste-este. Nosotros mantuvimos el rumbo a Cabo
Espartel, hasta que de pronto, vimos venir un mercante que navegaba en
dirección al Mediterráneo, pero que nos cruzaba por nuestro estribor. “Et Voilà”,
como el que no quiera la cosa, habíamos pasado la segunda parte del
dispositivo de tráfico.
Esto nos reconfortaba por partida doble. Primero porque ya no tendríamos
que andar tan pendientes de los mercantes y segundo, porque según todas los
históricos que había consultado sobre ataques de orcas, no vi ninguno que se
hubiese producido al sur del dispositivo de tráfico del estrecho. Así que dimos
por sentado que nos íbamos a librar de la visita de los cetáceos “rompe palas
de timón”.
Todavía queda ....
Salud y
