No hay ronda. Estoy muy lejos de Getxo pero allí inicié mis navegaciones con un vaurien por el Abra. Hace falta algo más que estar cabreado y seguir haciendo juicios morales. Importan menos los cristales rotos que el miedo que algunos tienen en el cuerpo- con razón. A pesar de , espero que los colegas vuelvan a navegar y llenar el Abra de velas de todos los colores.
