Cita:
|
Me resulta raro que a esa velocidad la proa no pase el eje del viento. O las olas te dejan clavado sin arrancada, en cuyo caso el problema es acompasarte (si se puede) o bien es que vas pasado de trapo en proa.
|
Interesante. No lo había pensado. Quizá demasiado génova, mas mala elección del momento, mas torpeza en el cazado de velas...
La sensación es la de quedar clavado. Frenazo.
Debería anotar esas cosas. ¿ibamos a 5,5 kn en el momento de la virada tal día?¿no iríamos a 4? ¿todo el rato fuimos a almenos 6? Yo juraría que sí, que siempre son bastante más de cinco nudos, pero con el apirole, vete a saber. Desde el "preparados para virar" dejo de mirar los relojes.
De lo que sí soy consciente es de que
las viradas "exitosas" tras el fallo o los fallos iniciales,
tienen bastante más escora que las fallidas. Quizá involuntariamente vamos en una ceñida excesiva (con la consiguiente pérdida de velocidad), o se amolle la escota de la mayor (si la llevo yo, seguro que no).
Como siempre dejamos un respeto del copón para semejante maniobra, la costa no me preocupa, en general.
Pero el otro día nos cruzamos con un regatero, y se me pusieron de corbata. Esa gente está muy acostumbrada a pasar a pocos metros. Y nosotros nos sentimos muy restringidos de movimientos con viento y sobretodo con mar fuerte: pendientes de no trasluchar, pensando en fallar la virada, imaginando orzadas involuntarias (nuestra o de ellos) respetos a la costa tamaño ahorro familiar y en ese plan.
Lo que está claro es que hacemos algo, o varias cosas, mal. Ninguna, ninguna contestación lo toma como habitual o normal.
Es increíble, pero uno no sabe exactamente lo que ha hecho.
