Entrelazados en un mestizaje
De palabras, caricias y susurros
Ayer yacíamos como amantes,
Asidos a un tiempo inexistente.
La distancia fría e implacable,
Se encargará de recordarnos
Que el tiempo es efímero,
Fugaz como una caricia.
Después nos queda el recuerdo,
La esperanza de un quizás,
El deseo perenne
De no ser un amante errante.

