Hola hermana de la costa, digo Polen. La verdad es que tienes una gracia escribiendo y contando que da gusto leerte sea lo que sea lo que estes contando.Lo de las amarras, estupendo (como lo relatas), y lo de subirte a los tacones, memorable.
Para el personal: Yo, que soy vecino por el N-NE del amarre de Polen, y que he disfrutado de su presencia y de su saber hacer, y de su gazpacho -¿o todavía no lo he probado?- digo que no necesita subirse a los tacones, ni darse rimel, ni nada de eso. Al natural es fantástica. Lo digo yo que soy un tio serio y no miente.


