...como me habeis hecho desempolvar libros

... añado unos apuntes de los últimos momentos de Churruca, y sobre todo, del respeto con que los ingleses lo trataron tras su muerte, en reconocimiento a un enemigo que murió luchando con valentía y honor. Evidentemente eran otros tiempos y otras guerras

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"Antes de morir dió gracias a los oficiales y a la tripulacion por su buen comportamiento, pidió que se clavara la bandera y que no se rindiera el buque mientras él viviera. Poco duró esta dolorosa escena: Churruca murió a los cuarenta y cuatro años de edad, y veinte y nueve años y cuatro meses de servicio. (...) de don Cosme damián Churruca se ha dicho en un elogio histórico publicado en Madrid el año de 1806 estas palabras que nos complacemos en repetir: Churruca era uno de aquellos hombres que llevan por lema: vivir para la humanidad, morir por la patria.
El gobierno premió al héroe del San Juan declarándole teniente general, y su esposa gozó de esta viudedad. Se le hicieron magníficas exequias en el Ferrol a espensas del real cuerpo de Marina de aquel departamento, y la municipalidad de la villa ha honrado con el nombre del ilustre general, la mejor fuente que allí provee, como si quisiera simbolizar el manantial de gloria que surge de tan sublime recuerdo.
(nota de Keefer: por cierto ¿desapareció esta fuente en los años 50 del siglo XX?)
No fueron los españoles los únicos que pagaron un tributo de respeto y de admiración al ilustre Churruca, los oficiales ingleses que se reunieron a bordo del San Juan para marinarlo se dirigieron a don Joaquín Nuñez Falcon para que les indicase a qué navío de su nación se había rendido, disputándose todos tanta honra; mas el esforzado Falcon contestó que había sufrido el fuego de seis navíos, pero que al total de la escuadra había sucumbido, porque a un navío solo jamás se hubiera rendido el San Juan. Como estos oficiales procedían de distintos buques, el más antiguo se hizo cargo del San Juan.
Este oficial, enterado de que un cuñado del malogrado Churruca se hallaba a bordo, llamó al sr. D. José Ruiz de Apodaca para decirle que el aco de la defunción en la mar se haria formando su gente y la española. "A valientes como este capitan, le dijo, son debidas toda clase de distinciones. Su navío se ha batido de una manera desesperada y con mucho orden."
Y conociendo de reputación que el desgraciado Churruca era un sabio erudito, añadió: "Varones ilustres como este no debían estar espuestos a los hazares de un combate, y sí conservados para los progresos de la ciencia de la navegación."
Los ingleses honraron la memoria de Churruca con singular demostracón de respeto. El casco del navío San Juan se conservó por muchos años en la bahía de Gibraltar con su cámara cerrada y una lápida sobre la puerta con el nombre de CHURRUCA en letras de oro. Si alguna vez se abría esa cámara para satisfacer la curiosidad de alguna persona de distincion, se advertia entrase en ella descubierto, como si se hallase presente el mismo comandante que con tanta gloria defendió el navío.
Distinción asombrosa que hace patente el mérito estraordinario que los ingleses reconocian en n uestro héroe."
Marliani, Manuel "Vindicación de la Armada española". Citado por Ferrer de Couto, José en "Historia del combate naval de Trafalgar precedida de la del renacimiento de la marina española durante el siglo XVIII." Madrid, 1851
El padre y el abuelo de D. José Ferrer de Couto participaron en la batalla de Trafalgar.
