Qué envidia que me dais. Leyéndoos, uno disfruta imaginándose en esas regatas, con esas instantáneas que quedan en tu memoria para siempre, inolvidables...
Lástima que uno sea un simple tripulante sin titulación, y navegue en un pequeño velerito de apenas 5 metros de eslora. Mejor que nada
Gracias por esos relatos
