Yo no entro en temas de alpinismo porque a mí no se me ha perdido nada en lo alto de una montaña.
Creo que más bien se me perdió allí donde el sol se pone.
Es cierto que hay que revisar las titulaciones de recreo, pero el problema fundamental es separar los conceptos.
El título deportivo es una autorización administrativa que nos exige nuestro Estado para poder ejercer nuestra libertad de navegar. Nos lo exige sólo a los españoles, ojo. Casi todos los franceses, ingleses, etc que navegan por nuestras costas no tienen título.
Desde mi punto de vista es una herencia del franquismo. En los países más democráticos no se exige porque se aplica el principio de presunción de inocencia y se considera que los ciudadanos son resposables de sus acciones.
El problema es que en España confundimos la autorización para navegar con la formación, y son cosas distintas. El título, simplificando, sirve para que no te multen, no está pensado para evitar que te mates.
Lo que se necesita para navegar con seguridad es tener una serie de conocimientos y una experiencia que se puede adquirir de diferentes maneras, pero básicamente, navegando con gente que te enseñe. Puede ser tu padre, un amigo, un curso organizado por tu club, una empresa, etc.
El ciudadano responsable al que antes aludía se preocupará de aprender antes de lanzarse a una actividad que entraña cierto peligro.
Pero en España, le exigen un título, así que el ciudadano va y se saca el título.
Y con su título en el bolsillo, la mayoría piensa que ya está preparado para navegar: Ese es el problema.
