Cita:
Originalmente publicado por El Temido II
Si no te lo lo, no me lo creo!. Que cara más dura hay por esos puertos de dios. Yo suelo ir con mi contramaestre, El Rezón, que es quien se ocupa de la mecánica de abordo.
A veces me siento afortunado de navegar con un grupo, que entre todos, cubrimos la necesiades de abordo. Desde limpiar y cocinar (las más importantes), hasta solucionar la mayor parte de las averías.
¡¡ Es que no hay nada como una buena escuela de Capisoles !!
Tan solo desearte que soluciones tu incidencia y puedas volver a Aguadulce lo antes posible.
Me quedé con las ganas de poder saludarte por estas agua y no me agrada en absoluto todo lo que te ha estado pasando.
Mucha suerte y un fuerte abrazo, Miguel. 
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Pues mira, tenemos una fortuna parecida ya que la inmensa mayoría de las veces, entre mi "tripu" habitual y moi même resolvemos todos los problemas.
Lo malo es cuando necesitas una maquinaria especial, como un comprobador de bombas de inyección o la "máquina maravillosa" limpiadora de tanques. Entonces es el momento de pasar por las penalidades de tratar con esos impresentables que, además de intentar (y lograr la mayoría de las veces) chuparte la sangre por cuatro chapuzas, te obligan a entretenerte en un puerto de paso y a añadir más gastos a la factura, ya de por si hinchada. Es realmente indignante.
Yo debería haber llegado a Aguadulce el sábado pasado con toda tranquilidad y el domingo estaría en mi casa del "Infienno" para realizar mis tareas inexcusables. Pero gracias a la avería y, sobre todo, al magnífico, urgente y comprensivo trato recibido por los "pofesionales" del sector he tenido que dejar el barco en el Tomás Maestre cinco días, ir desde la Manga a Cartagena, desde Cartagena a Madrid y el miércoles el regreso. Total "cuatro perras de ná" (más el cabreo y el tiempo tirado a la basura). En fin, esperemos que se acabe de una vez esta historia.
Gracias a tod@s por vuestros buenos deseos.
