Hace unos años en la Bretaña francesa, Saint Malo,


zona de piratas de toda la vida, íbamos de pesca (Bogavantes, nécoras, bueyes de mar,...etc) y vemos en marea baja un velero empujado contra las rocas y un navegante y su hijo de unos 14 años empujando con bicheros, tangones y todo lo que encontraron para evitar tocar las rocas. Con el "maretón" que había, un solo toque con las rocas suponía la destrucción total del barco. Nos acercamos y le largamos un cabo. El que conozca la zona sabrá que en marea baja hay rocas hasta entre las rocas. Conseguimos sacarlos y llevarlos a puerto. Nos prometieron Champagne para celebrarlo y no se presentaron. Afortunadamente de aquella tenía mi residencia en la Región de Champagne y tenía la bodega bien aprovisionada. Brindamos por el salvemento, pero únicamente la "Tripu" del barco salvador. Una pena, ellos se lo perdieron.



