De todas formas, hay miles de situaciones imponderables en las que hay que poner motor, aunque el que te mira raro piense que eres tonto. A saber:
-Te acaban de reparar el motor y has salido para probarlo.
-Las velas están viejas, hay mucho viento y te da miedo que se rajen
-Te han llamado por algo urgente, (has sido padre, se ha muerto tu suegra, te ha tocado la lotería) y no hay viento.
-Los enrolladores se han atascado
-Tienes diarrea galopante y al estar bajando al retrete cada minuto no te deja tiempo para trimar, y menos hacer bordos.
-Hay aviso de temporal y quieres refugiarte a tiempo en algún lado para no tragártelo.
-A tu hijo le ha dado un ataque de gastrointeritis aguda, y hay que llegar al hospital cuanto antes.
-Te has pillao un pedo de colores y no tienes cuerpo para hacer nada
-Quieres vaciar el depósito de combustible porque hay que limpiarlo.
-Tienes que dejar pasaje para que cojan un avión y si pierden el vuelo ya no los echas ni con agua caliente
-Viene Choquero detrás y no quieres que te alcance