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Y esto me recuerda una historieta:
Estabamos pasando el verano cuando notamos que la perra de mis padres no salia a comer al patio, tras la sospecha constatamos la razón, por las noches salia a comer una hermosa individua, rata por mas señas,
500 Kg, gris plata, astifina, de nombre Apalancada.
Vivía la señora en una leñera que teniamos con material de obra, azulejos, ladrillos, etc.
Despues de mandar al personal sensible a buscar pescao al mercado, me dispuse, valiente yo, a sacar de su guarida a semajante fiera. Así que saqué todo el material de la leñera al patio ocupando todo el espacio disponible. Cuando solo me quedaban unos azulejos al fondo le vi la cola al dragón. Armado con escoba cual mandoble y una toalla a modo de capote torero cite al morlaco a portagallola, respondiendo este con prestancia y decisión.
Evité su enbestida con un quiebro de cintura con la mala fortuna de tropezar con el abundante material repartido por el solar, cayendo aparatosamente.
Mientras mi madre jaleaba al valiente caballero desde la ventana de la cocina, mi padre, recien salido de la convalecencia de un infarto, armado con la barra de una sombrilla, corria tras el monstruo repartiando sablazos.
Tras una hora de perseguirla arriba y abajo, consegui acorralarla, atrapandola por el rabo con mi mandoble, reaccionando mi padre con prontitud largandole un ladrillazo en la testuz, finiquitando así con tan bravo enemigo al que dimos cumplida sepultura en sudario de plastico en el contenedor mas cercano.
Y nunca mas atreviose semejantes a visitar nuestra morada.
