En la revista Naútica de diciembre de este año (revista extraña que para que hablen de un velero o incluyan una prueba de ellos tienen que estar borrachos, y que sin embargo publican bastantes artículos de interés para los traperos) viene un pequeño artículo en el que aseguran que se puede ceñir por el efecto Bernoulli, a igual que se asegura en uno de los mejores libros sobre vela que he leído, Teoría y Práctica de las Velas, de Joachim Schult.
Y nada que objetar al efecto Bernoulli, puesto que de teoría física contrastada se trata, pero la diferencia de presión (sin entrar ahora en que la diferencia de longitud en las dos caras de una lámina es mínima, aunque el efeto es mayor que el de la mera diferencia de longitud por otras razones que no explican) es el complemento, no la principal impulsión de un velero en ceñida. Vamos, que un velero con la mayor y el génova plenamente planos, por ejemplo con velas rígidas de plástico, bien trimadas, por supuesto que remontaría el viento.
Pues eso, lugares comunes que son, a la vez, barbaridades. Achacar a un complemento la totalidad.
Saludos y

cofrades.