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#1
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Hoy he visto en la tv. vasca cómo había riesgo de galerna en el Cantábrico.
Siempre las he vivido desde tierra. Pero me planteo qué haría si me encontrase en la mar. Para los que desconozcan este fenómeno atmosférico, a continuación os expongo cómo la define brevemente Wikipedia (los subrayados son míos): Una galerna es un temporal súbito y violento con fuertes ráfagas de viento del oeste al noroeste que suele azotar el Mar Cantábrico y sus costas, por lo general en la primavera y el otoño. También se da en la costa occidental de Francia. Se engloba dentro de las denominadas Perturbaciones Atrapadas en la Costa (PAC - en inglés Coastal Trapped Disturbance). Aparecen en días calurosos y apacibles en los que la llegada de un frente frío viene acompañado de un cambio brusco en la dirección e intensidad del viento, que puede llegar a superar los 100 km/h. El cielo se oscurece y se produce un fuerte descenso de temperatura, de hasta 12°C en 20 minutos, un descenso rápido de la presión atmosférica y un aumento de la humedad que roza el 100%. La mar puede llegar a ser gruesa o montañosa y a todo ello se añaden unas cortas pero intensas lluvias. Como viene muy rápido, primero miraría si me da tiempo a buscar refugio en un puerto. En caso que fuera imposible, metería motor a tope para salir lo máximo que pueda a alta mar. Al tiempo, recogería todo el trapo que llevase sacado. Según comenzara a sentirla, me pondría a favor de la ola y el viento con el motor en marcha a tope para evitar en lo posible las orzadas y a palo seco, pues no creo que el mástil, con vientos superiores a los 100 km., aguantara ninguna vela izada por pequeña que ésta fuera. No sé si es lo correcto, pero ahora mismo no se me ocurre otra opción. Seguro que hay cofrades que las han vivido en directo y sería bueno que compartieran su experiencia. Os pongo un enlace del estado de la mar en la costa y del cielo durante una galerna: http://www.youtube.com/watch?v=IHPfWYAd94U&NR=1
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#2
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Ni motor, ni irse a puerto, arrias mayor, tormentin en proa, barco al pairo y a esperar.
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#3
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Sólo el nombre acojona.
He leido por ahi que los franceses se meten en el barco sin trapo y esperan. Sin tierra cerca,claro. |
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#4
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Que lo cuenten los que estaban en el Barlo Sota de la regata el Gaitero en Gijón, suspendida en el mar por vientos de más de 35 nudos.
Un brindis por los amigos del Menudeta de Vigo que ganaron la etapa Santander Gijón, eso si, con viento pero menos. ![]()
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#5
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Hola y
![]() Yo lo que haría, con esas olas montañosas y cruzadas que se ven, sería lo siguiente. 1º) ponerme unos calzoncillos limpios 2º) tomarne un trago de algo fuerte (wisqui, orujo, ron, ect..) 3º) prometer a la deidad que sea, que si salgo de esta voy a ser muy bueno 4º) dejar un mínimo y resistente trapo a proa, y motor encendido al ralentí por si acaso 5º) intentar cojer el mar por la amura 6º) intentar no tener los ojos abiertos como platos del acojone, para que no me los seque la sal 7º) si llego a puerto sano y salvo, agarrarme una "castaña" de las que hacen epoca. 8º) no vender el barco, como me prometí durante la galerna. Saludos y que nos pílle confesados ó en su defecto ![]() ![]() ![]()
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"Al marinero cuando le dan de beber, es que está jodido ó lo quieren joder". Saber popular |
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#6
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#7
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Con esto que digo, no trato de desautorizar a nadie, pues, como ya he dicho, apenas tengo experiencias de esa índole. Sólo trato de profundizar en el tema para buscar la solución más segura en caso de verme en semejante situación. ![]()
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#8
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Si se decide correr, tormentín delante. Si capear, en el mástil. Si te pilla desprevenido, fuera trapo. La única vez que me pillo una, no me dio tiempo a quitar nada. No era galerna (estaba en otras latitudes). De pronto vinieron nubes NEGRAS y rachas de 45 nudos de viento helado. Me pilló con rocas cerca a sotavento y mi única salida fue navegar con yankee, trinqueta y una mayor (pequeña porque la grande la estaba reparando, menos mal). La fiesta no duró mas de 15 minutos, pero fue de aupa. ![]() |
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#9
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Originalmente publicado por ulyses 969
Hola y ![]() Yo lo que haría, con esas olas montañosas y cruzadas que se ven, sería lo siguiente. 1º) ponerme unos calzoncillos limpios 2º) tomarne un trago de algo fuerte (wisqui, orujo, ron, ect..) 3º) prometer a la deidad que sea, que si salgo de esta voy a ser muy bueno 4º) dejar un mínimo y resistente trapo a proa, y motor encendido al ralentí por si acaso 5º) intentar cojer el mar por la amura 6º) intentar no tener los ojos abiertos como platos del acojone, para que no me los seque la sal 7º) si llego a puerto sano y salvo, agarrarme una "castaña" de las que hacen epoca. 8º) no vender el barco, como me prometí durante la galerna. Saludos y que nos pílle confesados ó en su defecto ![]() ![]() ![]() MUy bueno. ![]() ![]() ![]() Creo que de todas las opciones es la mejor. Sin duda. ![]() ![]() |
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#10
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ademas estoy seguro que del modo que la descirbe ya ha pasado alguna ![]() |
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#11
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![]() A José Sande, a Pepe do Cornán, patrón del pesquero Marqués durante aquel 13 julio de 1961 en el que las familias de todos los tripulantes del barco lloraban desesperadas y ya los daban por muertos, no le cabe ninguna duda: fue un prodigio, un milagro de la Virgen del Carmen que los salvó de la galerna a él y a sus marineros. Desde entonces han pasado más de cuarenta años, es cierto. Pero a Pepe, hombre poco dado a mostrar sus emociones en público y menos aún a sentir miedo -hijo de una vieja estirpe del mar, gente brava, generosa y noble- aún se le asoman las lágrimas al recordar aquellas horas, y otras lágrimas parecidas casi se le asoman también a quien le escucha lo que cuenta. Sande -nieto, por cierto, del legendario Cornán de O Barqueiro, marinero de trainera, hombre de sobrehumana fuerza del que se cuenta que era capaz de derribar un carnero embistiéndole él mismo con la cabeza- asegura que no sabe explicar lo que le mordió el corazón durante aquellos dos días y dos noches que pasó luchando contra el mar, pero fuese lo que fuese le dolerá siempre. «O que eu máis pensaba -dice Pepe o Cornán- é que deixaba un filliño que daquela debía de ter dez anos, e a muller en estado... Pensaba: 'Vaime nacer outro neno e eu xa non vou poder velo, vou morrer aquí, no mar'». La desesperación Cuando la situación parecía más desesperada, mientras la tripulación del Marqués temía irse al fondo en cualquier momento, el patrón del barco había tomado ya una decisión: no prolongar su propia agonía, entregarse, dejarse llevar por la muerte: «Eu xa me vía no mar, pelexando, e iso non o quería -cuenta-. Estaba decidido a non nadar, a deixarme ir ao fondo, a non seguir pelexando para nada. Dígollo de verdade: se daquela tivese un veleno comigo, tomábao para matarme». Sin embargo, y a pesar de tener la tentación de hacerlo, el patrón del Marqués no se rindió frente al mar. Durante dos días se enfrentó a la galerna tratando de engañar, con el timón, a cada ola. Y al final lo consiguió. De poco le hubiese servido al pesquero pedir auxilio, pero la verdad es que, en cualquier caso, tampoco podía hacerlo. La radio, que finalmente terminó por estropearse, no podía emitir señales, era un modelo dotado únicamente de receptor. «É que era -dice Sande- o que lle chamaban unha radioescucha, non valía para falar. Daquela era a que levaban case todos os barcos coma o noso, outra cousa non a tiñas». En los momentos más duros de la tempestad, la tripulación del Marqués no vio ningún otro barco cerca, pero sí antes de que las cosas se pusiesen tan mal para ellos: «Cando empezaba o vento -cuenta el patrón- vimos outro barco, un mercante moi grande, que se nos achegou e que nos enfocou coas luces varias veces. Non son capaz de dicir de ónde era, pero nós vimos que ata viraba arredor de nós. Seguramente trataba de avisarnos de que había perigo, pero nosoutros afastámonos del, porque non o entendimos e tivemos medo de chocar». Dos días después, Sande y sus marineros lograban regresar a O Barqueiro. Creían haber nacido otra vez. Y hoy, quienes aún viven, siguen convencidos, sí, de que fue la Virgen la que los salvó. Porque otros tuvieron peor suerte: algunos barcos, como el Badiola, de Celeiro, perdieron diez hombres y de su tripulación sólo se salvaron tres: Claudio Rego, Manuel Carballal y Vicente Chao. El Todos los Santos, del mismo puerto, perdió a cuatro marineros, un hecho que cuentan en primera persona dos de los supervivientes del siniestro, Manuel Pernas y Antonio Teixeira en un puerto en el que hay un monumento al náufrago. Otros doce muertos dejó el Mari Loly Glela, de Celeiro también, del que pereció la dotación entera, mientras el Doniene, de Espasante, veía hundirse a tres de sus hombres... «Botaba escuma pola boca» En un estremecedor testimonio recogido por Hixinio Puentes en su investigación, uno de los testigos de aquellas horas, Antón de Amora, cuenta: «O Badiola quedou quilla arriba, e na quilla quedaron o Carrero e o Mico de Penjamo. Deu volta e vinlle a hélice andando no aire e cando volveu ao seu, xa viña desarborado, sen ponte, sen paus e sen nada». «Vin tres homes tirarse pola proa. O Cuco foi o primeiro. Houbo outros -sigue el relato de Antón- que se agarraron ao barco e afundiron con el. Cando recolleron a Teixeiro botaba escuma pola boca. Traía a barriga moi inchada e corteille o cinto. Apretándolle a barriga botou un cubo de auga. Míguez desembragaba na palanca que ía fóra da ponte e un golpe de mar esmagouno contra ela, estragoulle a cabeza». Agarrado a un tablón Del Águila del Mar, construido en Lekeitio por Felipe Murelaga, sólo se salvaron dos hombres de los catorce de la tripulación. Uno de ellos fue el patrón del pesquero, Belarmino González García, que se mantuvo a flote agarrado a un tablón, y que al final fue recogido por el Estrella de la Esperanza, al igual que su compañero José Cuervo González. Tras ser rescatado, Belarmino González declaró que el suyo era un pesquero fuerte, con un motor de 125 caballos de potencia, pero que no pudo resistir un golpe de mar que entró por popa y que a él lo arrojó fuera del barco. Mientras nadaba con un solo brazo, sujeto con el otro al madero al que se aferraba, el patrón del Águila del Mar vio a lo lejos al pesquero Padre Nazareno, que luchaba contra la galerna ya sin máquina ni luz, perdida incluso la mitad del puente. De entre todos los pesqueros naufragados, sólo se recuperaron dos cadáveres. El del único marinero gallego fallecido entonces que pudo recibir sepultura en tierra, un vecino de Celeiro, lo sacaron del mar sus propios compañeros. El otro cuerpo que se recuperó frente a las costas de la Bretaña francesa era de un marinero de Santander. Los barcos perdidos durante la catástrofe, que se cebó en la franja de mar que se extiende desde Ferrol hasta Normandía y la Bretaña francesa, Breizh, fueron, según los datos recogidos en su investigación por Hixinio Puentes, finalmente 19. La catástrofe comenzó el día 12 de julio de aquel 1961, cuando la galerna se desató -como siempre se desata, dicen los hombres del mar- de forma inesperada. A las 2 de la madrugada de ese día, el Cantábrico estaba prácticamente en calma. Sin embargo, cuatro horas más tarde, las primeras rachas huracanadas comenzaban a hacer estremecer los barcos, sin darles siquiera oportunidad de regresar a sus puertos. Los peores momentos se vivieron durante la noche del 13 y al día siguiente. Miles de personas, bajo un lluvia torrencial, aguardaban en vano el regreso de los barcos a los puertos de todo el Cantábrico. La incertidumbre se mantuvo hasta bien entrado el día 15. Fue entonces cuando se supo que jamás volverían los barcos por los que aún se aguardaba. El drama se había consumado ya. Palabra de Bretaña Las gentes del mar, solidarias por naturaleza, son -como todas las palabras del mundo- hermanas entre sí. Y Galerna, recuerda Puentes, es una voz a la que los lingüistas vinculan a la voz céltica gail gail, en su sentido de vendabal, y posteriormente a la bretona gwalern, que significa viento del noroeste. Viejas palabras para recordar desgracias que también vienen de viejo. La galerna, dicen los marineros, a nadie respeta. Como pudo comprobar el propio Felipe II, que debió ver muy cerca, cuando navegaba con la escuadra que lo traía de Flandes, la que se desató frente a Laredo el 9 de septiembre de 1549. (Cuentan las crónicas que aquel día las gentes del mar rezaron, arrodilladas, a la Virgen. Y el Rey se salvó).
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Si la vida es un barco,... que haya sueños en las velas, esperanza en el timon,... y no esclavos en los remos. |
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#12
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Cita:
Este aguantó 60 kn y 3 volcadas completas del barco. http://www.youtube.com/watch?v=IIBDY...eature=related Mis 2 horrorosas experiencias con F9 y F10 corriendo el temporal me han convencido firmmente de jamás correr otro, lo prefiero capear. Es mi modesta opinión, sobre el tema hay rios de tinta escrita y ni los más expertos se ponen de acuerdo sobre la mejor forma. Hay factores como la cercanía de tierra que pueden hacer decidir si capear o correrlo, pero yo si tengo suficiente "agua" prefiero los pantocazos y la coctelera de capearlo mucho antes que la relativa calma de correrlo, el riesgo de orzada y de atravesarte y que te pille la ola es para mi determinante. Es increible la fuerza que puede hacer 1 vela mayor recogida encima de la botavara cuando sopla por encima de 50. En ambas situaciones nos atravesamos varias veces metiendo el palo al agua y en ambas acabamos desarbolados. Lo único bueno que saqué es que ahora 40 kn me parecen perfectamente manejables. |
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El Boquerón (08-08-2011), Ithaka (12-08-2011), konpai (08-08-2011), Loquillo (08-08-2011), pagina (11-08-2011) | ||
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#13
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el tio del video para matarlo, lanza una mayday, van los helicopteros y todo, y luego que no quiere abandonar el barco! como para cobrarle la gasolina...de todas formas la tormenta esa no parece muy terrible, aunque en el video dicen que soplan 70 nudos. parecen mas bien 30. el barco, que tiene muy buena pinta por cierto, va capeando tranquilamente, o eso parece.
yo aunque no tengo experiencia con mas de 40 o 40ypocos nudos, que mas de eso ya es mala suerte, lo que haria sin dudarlo es correr, pero claro, no me ha pasado lo que a ti (gracias a dios), y sin dudarlo echaria por detras algo que aguante bien el barco, cosa que he hecho varias veces , no por rompientes y riesgo de vuelco sino por comodidad y estabilidad, y me parece que cambia la actitud del barco como la noche y el dia. lo principal yo creo es no alcanzar velocidades excesivas, porque ahi si que la cruzada ocurre casi seguro. pero claro, igual eric tabarly o uno de esos piensa justo lo contrario, y algo mas saben. y por supuesto, si ves venir la movida quitar la mayor, o mejor estibar la botavara, pero a ver quien se pone con eso en pleno tema. se supone que hay que poder. yo ya me imagino la botavara en agua atada a los cabos dando golpes... por cierto jilauka, podrias contar algo mas de esas desarboladuras? porque esa situacion con mas de 50 kn tiene que ser como para tener pesadillas.... Editado por edmo en 08-08-2011 a las 06:11. |
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#14
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Hola !!
Menos mal que su intensidad es muy variable; lo que no suele fallar son los síntomas previos: día sin viento, sin el nordeste típico, con la mar muy plana, el agua parece "pesada", aceitosa, de mucho calor .. de repente, en pocos minutos, se cubre de nubes, lluvia, viento, olas ... Yo he pasado una versión de "intensidad media" navegando de Cabo Villano a Getaria, hace unos cuanto años. Me llamaron desde Santander diciendo que acababa de "pasar" por allí (una galerna). Por Cabo Villano, lugar donde siempre he pasado con bastante viento, el mar estaba como un plato, de color azabache, silencio absoluto, solo roto por mi motor, mucho calor, habían llegado varias moscas al barco ... a refugiarse (estaba como a dos millas de la costa). Más motor ... a unas cinco millas de Getaria veo que, con mucha rapidez, se cubre el cielo y comienza un tormenta eléctrica impresionante .... sigo a motor y a unas dos-tres millas de Getaria comienzan a caer unas gotas de lluvia de gran tamaño; el espectáculo es hipnótico, hermoso, ya que cada gota, al caer en ese agua azabache levanta, como en cámara lenta, un pequeño volcán de espuma blanca ..... Ya se que, de un momento a otro va a entrar viento fuerte, así que preparamos el barco, nos enganchamos a la linea de vida y, de repente, pasamos de 0 a 30 nudos . (ya os he dicho que fue la cosa leve) y la mar se levanta ... Estamos a una milla del puerto y entramos en el sin mayores dificultades. Estando a media milla, con mi VHF principal en perfecto estado es imposible contactar con el puerto ... .Atracamos con pocas dificultades y ayudamos a otros dos barcos franceses que entraban como nosotros ...... Esta fue nuestra "galernita". El problema de "manejar" esta situación creo que viene de lo brusquedad de su aparición e intensidad, que puede ser muy alta. Además, te suele pillar costeando, a pocas millas de la costa y ya sabemos que no hay demasiados puertos seguros en caso de temporal en nuestras aguas. Yo lo tengo claro; si no veo posible el acceso a un puerto seguro, hay que alejarse de la costa ya que no suele haber distancia (a la costa) para correr el temporal ni para ponerse al pairo (otra cosa es que te pille en medio del Cantábrico). En cuanto a vela o motor ...... yo ya iba solo a motor, con la mayor arriba y la bajé cuando vi que el viento iba a entrar de un momento a otro ...la entrada de viento es muy brusca .... habrá que valorar la situación y decidir en cada momento lo adecuado... difícil hablar de reglas .. ![]() ![]() ![]()
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Navigare necesse est ............. |
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#15
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Cita:
Piensas que si en vez de correrlo, lo hubieses capeado, también hubieses acabado desarbolado?
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#16
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Muy interesante este tema, decir que algunos, pese a no intervenir (por no tener mucho que aportar), lo seguimos con interés.
Os dejo un par de enlaces interesantes que he encontrado: http://www.tiempo.com/ram/225/galern...ayer-y-de-hoy/ http://www.euskonews.com/0204zbk/gaia20404es.html Edito y añado un par de vídeos que me guardé: Telita como se pone la mar, está claro que lo de costear da una falsa sensación de seguridad y pese a ser lo que el cuerpo te pide, si te encuentras una de éstas lo sensato sería poner rumbo a mar adentro. Brindo porque no nos toque afrontar una. Editado por Cierrabares ESP en 08-08-2011 a las 10:31. |
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#17
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En una galerna hay que encomendarse a Dios y al STIX de tu barco y ademas, tener una tripulacion entrenada y un patron o capitan con experiencia
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Cedemont El hilo del STIX,"Veleros que aguantan el mal tiempo y los que nunca lo harán" |
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#18
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Cita:
Ni idea, es muy difícil saber que hubiese pasado, y tampoco era el patrón, he capeado otro F9 y más allá de la incomodidad y que te mueves mucho, no rompimos nada. Y en mi modesta opinión capear tienen otras 2 ventajas, la primera es que dura menos ya que la tormenta te pasa por encima a su velocidad, si lo corres estás mucho más rato dentro de ella, y la segunda es que es factible ponerte a palo seco, cosa que yo jamás haría. Editado por jiauka en 08-08-2011 a las 10:42. |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a jiauka | ||
Dibujito (08-08-2011) | ||
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#19
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¿Y seria una opcion usar un ancla de capa o no es factible en esta situacion?
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#20
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Cita:
http://foro.latabernadelpuerto.com/s...ad.php?t=17110 y http://foro.latabernadelpuerto.com/s...ad.php?t=74650 |
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#21
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Las tácticas para temporales duros pueden ser pasivas o activas. Capear pasivamente es quitar trapo o acuartelar un tormentín metido en la cabina a ver qué pasa. Capear activamente es navegar con tormentín, ciñiendo o a un descuartelar. Para correr, lo mismo: pasivamente, con estachas y sin trapo. Activamente, con trapito en el foque. Por lo que he leido (y con poca experiencia en temporales) las opciones de sobrevivir en un temporal duro son mayores si la navegación es activa, porque puedes "dirigir" el barco. Tabarly , Dumas y otros de su talla, gustaban de correr los temporales con alegría y trapo arriba. Incluso bajando las olas en diagonal.
Anclas de capa , sólo para temporales de supervivencia o desarboladuras. Que nos pille confesados!! |
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#22
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Cita:
Saludos y ![]()
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"Al marinero cuando le dan de beber, es que está jodido ó lo quieren joder". Saber popular |
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#23
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Es que ya me lo estoy imaginando tal como en el viedeo
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| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a Dibujito | ||
jiauka (08-08-2011) | ||
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#24
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Ahí sí que tienes toda la razón. Es un buen argumento para considerar esta opción.
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#25
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Cita:
Algunos se libraron por los pelos de quedarse sin motor por llevar poco gasoil. Regatas sí, pero seguridad también ![]() Un a los del Menudeta, tuve el placer de compartir mesa con ellos. |
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Ver todos los foros en uno |
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