Son los spi velas para largas distancias?
Pues eso. Llevo un tiempo barruntando en qué medida los spi, simétricos o asimétricos, son velas con las que puedes contar para hacer largas distancias. Tal vez en mi candidez, me veía haciendo millas y más millas con el único empuje de un enorme spi, pero la realidad se está mostrando más frágil de lo que esperaba.
Sietes en la tela por malas maniobras. Drizas a punto de romper con poco uso, comparado con el de las otras velas. Poleas de reenvío reventadas. Polea de salida del palo arrancada (esto en otro barco)...
El motivo es lógico, la vela tiene mucha más superficie, y al estar menos sujeta es más inestable, por lo que fatiga mucho más al material, pero precisamente por ahí va la pregunta: cabe considerarla una vela de travesía? Hay que reforzar/sobredimensionar para ello toda su maniobra? O hay que aceptar su fragilidad intrínseca, acopiar todo tipo de repuestos, y descontar judiadas várias? O ni siquiera contar con ella planeando travesías largas?
Bueno, tribulaciones invernales. Vosotros como lo veis??
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