Bonito relato.... me ha hecho recordar la prinmera vez que me quedé de guardia me sentía pequeño, muy pequeño, para la responsabilidad que suponía... pero me tranquilizaba saber que abajo, en la litera del salón, estaba descansando alguien que sabía mucho más que yo y que, con sólo avisarle, subiría enseguida a hacerse cargo de la situación... pero no había fuerza 7, sólo una noche estrellada entre Mallorca e Ibiza ... tenía 15 años...
Gracias por contárnos lo que sentiste.



a vuestra salud
Jaime.