La Taberna del Puerto Greatblue360
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." Altair
VHF: Canal 77   
Regresar   La Taberna del Puerto > Foro > Comunidad > Charla General

Avisos

 
 
Herramientas Estilo
  #33  
Antiguo 24-10-2012, 18:20
Avatar de Tahleb
Tahleb Tahleb esta desconectado
Capitán pirata
 
Registrado: 27-10-2006
Edad: 73
Mensajes: 906
Agradecimientos que ha otorgado: 212
Recibió 1,451 Agradecimientos en 356 Mensajes
Predeterminado Re: Verano del 74

Es verdad. Estoy un poco vago!

Ahí va otra:

Permanecí varios minutos observándolo, popa a la ondulación de la mar y dando una palada atrás de vez en cuando para compensar una corriente que me hacía derivar hacia el Este con un buen nudo y medio de intensidad. Hipnotizado por aquel horror pensé en la muerte de sus innumerables víctimas, sorprendidas en mitad de la tranquila navegación de altura por el repentino crujido de la quilla y la aparadura, del agua entrando a raudales. Algunos, afortunados, se irían al fondo con sus barcos recibiendo una muerte rápida, pero otros quedarían manoteando en el agua, conscientes de estar en mitad de la nada y sin haber tenido tiempo de hacerse a la idea, sin haber sentido la punzada del peligro. Sin aviso previo. Sin haber cometido errores y, por lo tanto, sin haberlo merecido.

Qué de leyendas debían circular por las tabernas cartaginesas, romanas y fenicias. Tal vez algún superviviente hubiese contado la súbita e inexplicable destrucción achacándola a un furioso narval, a la ira de Poseidón o a un golpe del tridente implacable de Neptuno, basando su veracidad en el aval de la muerte cierta de los ahogados. Aquellos que debieran hacerse a la mar al día siguiente ¿qué sentirían sabiendo que sus vidas dependían de una suerte tan macabra?

Acostumbro a pensar en el Mediterráneo como la mar. Una personalidad perversa a veces, pero desprovista de esa maldad gratuita y ciega que suele adornar a los machos de todas las especies. La mar ejerce su violencia sin saña como la mayoría de las hembras de la Naturaleza, que no se ven cegadas por esa droga de locura que es la testosterona. Aquel monstruo chorreante, en cambio, situado a más de sesenta millas de cualquier punto de referencia y escondido con alevosía bajo un fino manto del agua más hermosa que existe, me pareció de una crueldad extrema. Verlo, además, como yo lo estaba viendo, sobresalir brutalmente de entre la espuma con cada ola, me transmitía ese temor paralizante que uno siente ante un animal rabioso que ostenta en su hocico el espumarajo de la hidrofobia.

Engrané, por fin, avante rumbo a la Isola delle Correnti, en el extremo Sur de Sicilia, donde convergería con el Camí de Jerusalem. Vi, al trazar el rumbo, que la derrota me llevaba lejos de Pantellería y de Gozo, de las que tan buenos recuerdos tenía. Evoqué con turbación la mirada de Adèle y su cuerpo surgiendo de las aguas violáceas de aquella caleta cerrada por farallones. Reviví la ansiedad de Alexandra ante la belleza inaprensible del Blue Grotto, junto al islote de Comino. Recordé mis paseos por San Lawrenz, en el norte de Gozo, para visitar a uno de mis escritores favoritos.

En cambio, la derrota me llevaba a la vista de toda la costa meridional de Sicilia y, cuando anocheció, pude ver sus luces con bastante detalle.

Los recuerdos inconexos están como embalsados en nuestra mente y basta abrir una pequeña rendija de los aliviaderos para que se precipiten en desorden tumultuoso. Soplaba una brisa fresca de Norte, levantando pequeños pañuelos de espuma y rizando apenas la superficie. Una de esas brisas susurradoras.

Eso de ahí, musitó la brisa con la voz de mi amigo Jean, tiene que ser una pizzería.

Jean fue uno de mis colegas a bordo. Él era segundo y yo tercer oficial en un buque de carga general de la compañía Delmas-Vieljeux. Hubo un tiempo en el que nuestra línea de navegación de Europa a África, nos hacía barajar la costa de Francia y España a menos de tres millas de distancia. Había que estar pendiente del tráfico, especialmente de noche, cuando las luces de la costa podían enmascarar las de algún barco de pesca o de recreo demasiado pequeño para apreciar su eco en el radar, pero, muy a menudo, la mirada se nos perdía en el resplandor de las ciudades intentando adivinar detalles, atisbar concreciones. Entre semana mirábamos desfilar esas luces con estoicismo, sintiendo en general poca o ninguna envidia por aquellos que vivían bajo su resplandor, pero los sábados por la noche la cosa era diferente. Imaginábamos que la ciudadanía se disponía a salir a cenar para ir luego a tomar una copa en algún sitio, tal vez a bailar, y rematar la noche con una sesión de sexo apacible, mientras que nuestro presente y nuestro futuro estaban condenados a una rutina de presidiarios. En cuanto Jean veía una luminaria de color verde la señalaba con dedo acusador y declamaba: eso de ahí tiene que ser una pizzería. A continuación detallaba qué tipo de pizza se comería, si pudiese; con qué vino la regaría, qué postre tomaría y, esto con gran minuciosidad, qué cosas le haría a su hipotética compañera. Nos hemos cargado nuestra vida, afirmaba tras un corto silencio al acabar sus declaraciones de intención, piensa en lo bien que viviríamos si fuéramos farmacéuticos en vez de marinos y solo tuviésemos que despachar cuatro aspirinas mientras vemos cómo, al otro lado de los cristales, llueven perros y gatos sobre la cabeza de los desgraciados que tienen que navegar para vivir.

Tiempo después supe que su novia de siempre, el amor de su vida, lo había abandonado para casarse, precisamente, con un farmacéutico. Comprendí entonces por qué Jean se quedaba finalmente mirando las luces de las ciudades y canturreando una cancioncita de Gerard Lenorman que estaba de moda por aquel entonces.

http://www.youtube.com/watch?v=5PcODolL6rs
Citar y responder
9 Cofrades agradecieron a Tahleb este mensaje:
Atlántida (09-11-2012), Enrana (24-10-2012), enric rosello (24-10-2012), Gambucero (25-10-2012), J.R. (26-10-2012), jacarejack (24-10-2012), Nochero (31-10-2012), ntejera (25-10-2012), SAGHARBOUR (30-10-2012)
 

Greatblue360


Reglas del foro
No puedes crear discusiones
No puedes responder a mensajes
No puedes editar tus adjuntos
No puedes editar tus mensajes

BB code está activado
Emoticonos está activado
El código [IMG] está activado
El código HTML está desactivado
Ir a


Todas las horas son GMT +1. La hora es 14:50.


Powered by vBulletin® Version 3.7.0
Copyright ©2000 - 2026, Jelsoft Enterprises Ltd.
© La Taberna del Puerto