
Viendo posibles miembros de la V Flotilla de la Amistad, me vienen a la mente los recuerdos de cuando nosotros nos apuntamos a la III y después a la IV. De verdad que el navegar en flotilla en una travesía de esta naturaleza es una gozada en todos los sentidos, en lo personal por la calidad humana y en lo material por el amparo que supone el navegar acompañado, ya que es muy relajante al sentirte protegido en todo momento. De todas formas insisto en lo primero, hemos hecho amistades que perdurarán mientras vivamos........ y eso amigos no tiene precio
