Cita:
Originalmente publicado por Sailor
Estimado Navegantesail, nunca lees los partes antes de zarpar?  Es broma.
Para mi salir a navegar es sinónimo de aventura, siempre ocurren cosas, sube la adrenalina te deja la boca seca y que gusto tan diferente tienen las bebidas en alta mar!
Dejas los problemas, el stress en el pantalan. Lo que te duele en tierra deja de dolerte navegando. Aprendes a conocer las personas, se consolidan tus amistades (a veces, pocas, pasa lo contrario). Tienes una sensación de inmensidad de soledad, a pesar de estar con 6 tripulantes mas. De noche ves cosas que existen o que no existen, que mas da …
Atardeceres, amaneceres, delfines………..La lista es como el mar muy grande.
|
Claro que se leen los partes meteo antes de salir, pero hablamos de navegaciones de varios dias, podes salir con un sol brillante y poco viento, y a las horas estas envuelto en un "pesto" de putamadre, eso es común, pero la tormenta es linda, (sobre todo si estas acompañado con tripulación experimentada), eso hace acumular adrenalina, da sabor a la navegación, porque una jornada sin o con poco viento, es mas aburrida que chupar un clavo, a no ser que uno esté acompañado con una señorita liberal.
El problema del mal tiempo, es cuando se presentan complicaciones con la tripulación, mareos, descomposturas, etc, y también si vas con la familia, porque ver sufrir a los pequeños no es agradable de ninguna manera.
Pero la tormenta es linda, ver los elementos enfurecidos, y dominar la situación es gratificante, lógico si va todo bien, y el barco te responde, la jarcia permanece en su lugar, de lo contrario es un infierno.
La adrenalina que trae ese tipo de navegación, seda luego, te hace comprender que los problemas que te agobian en la vida cotidiana son nada, que lo principal es la vida, es disfrutarla, saborearla.
Navegamos por el placer del viento en la cara, los rociones, el llenar los ojos de belleza, por saber dominarnos y dominar a los elementos, por probar tu coraje, por saber tus limites, por competir contra vos mismo, por ganar a tu propio agotamiento, por saber que sabes, por estar en esa mar a solas con tu propia capacidad, por sentirte vivo, y por último porque el mar está allí, esperandote.