Ufffffff me he quedado de piedra, la vida pasa rápido y como decía el amigo Rafael del Castillo ¡Ya estamos en primera fila!
Creo que puedo decir que Michel Joubert nos tenia un especial cariño, casi no daba crédito a nuestros viajes a Bulgaria cargados de mástiles y motores, se que bajo a la arena para atender a "Esos españoles" que no hacían mas que preguntarlo todo; si, nos cuido con mimo, nos invito a su casa, una preciosa granja del siglo XVII, nos paseo en su coche por todos los alrededores de la Rochelle en donde se hacían barcos de metal, gracias por tu paciencia y tu buen hacer.
Esta maqueta de su barco la vimos la primera vez que le visitamos en su casa, que a la vez era su gabinete.
D.E.P