Y subrayo, aunque no ha sido fácil:
"Creo que sobre todo la lectura es lo que me ha llevado al mar: Alain Gerbault, Joshua Slocum, Vito Dumas y su Los cuarenta bramadores, Moitessier... Conrad, claro. Y, sí, también he leído a O'Brian, al que, a pesar de que por lo visto nunca navegó, no le he encontrado nunca ningún fallo. Cuando no supe qué estudiar, mi padre me sugirió náutica. Como me gustaba la radio, acabé como oficial radiotelegrafista en la marina mercante. Aún domino el idioma de Morse."
