Olvidé decir que el canijo era el cerebro de toda la operación, y que a pesar de que en realidad permaneció todo el rato sentado en el borde del pantalán trasegando sin parar cerveza y tortilla de patatas con cebolla

, ese día, en una tarde, bajamos y subimos dos palos, el de su barco y el mio. Sin sus displicentes pero atinadas instrucciones

los del "músculo" (pero con poca sustancia gris en la azotea) jamás hubieramos podido conseguirlo.
Una ronda para los verdaderos maestros: Pepin y mi amigo el canijo pirata negro y otra de ron para su temible first 21.7, hermano del mio y cuya fama en Mazagón es igual al la del Lusitania, el Hood, el Titanic, el Prestige, el Erika, el Amocco Cadiz, el Exxon Valdez,La Bounty, el Endurance y el Santísima Trinidad juntos

. Gran marinero y mejor persona,

el pirata negro.