Salud y pesetas
Como suele pasar en tan recurrente tema, se mezclan los culos y las témporas hasta que todo pierde el sentido (bueno, eso es lo que pasa en cualquier taberna que se precie, ¿no?

).
Creo que basta repasar otros hilos para comprobar que muchos de los que reprobamos la comisión de un delito feo y guarro, vamos también a una en penar que la normativa al caso raya en lo delirante, además de no garantizar pericia ni conocimientos.
Y es por ahí por donde me llega el cabreo, porque una vez más y como en tantos otros aspectos, esta glofada rompe (o pretende romper) la igualdad ante la Ley en favor del que tenga más caradura y cuatro perras en el bolsillo.
