He visto una foto a toda página en una revista náutica del Catana 47.
Y me ha sorprendido agradablemente que tiene un génova, por supuesto enrollable, sobre el típico botalón fijo de muchos catamarares. Y sí, es un un génova enrollable y no un asimétrico montado. Además lleva también un foque enrollable. Esa es la configuraciónde de velas de proa que me gusta en un catamarán, poco frecuente, desgraciadamente para mí.
Pero aún menos frecuente, por no decir inexistente, es encontrar un catamarán de crucero de esloras medias con mayores enrollables, que es lo que yo querría (los hay de grandes esloras con mayor enrollable en la botavara). ¿Alguién me puede decir las razones para esa ausencia?.
Gracias y unas

por mi cuenta.