Re: Extraño...por la boca...
A mi en una ocasión, un amigo me invitó a comer delfín y fui encantado pero con una sensación extraña. Una vez concluido aquel maravilloso e inolvidable día llegué a la conclusión de que ante un plato bien cocinado y sin ser consciente de su contenido cualquiera se puede comer cualquier cosa y la negativa ante algo desconocido sólo puede atender a prejucios debidos a la educación o a la ignorancia.
Por otra parte, proteger a una especie que no corre ningún peligro de extinción sólo puede generar un desequilibrio de consecuencias impredecibles al ecosistema.
|