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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#1
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¿Hemos puesto algo de Lady Agatha? Para el verano es de lo más entretenido. Por lo menos para mí.
«Hubiera podido continuar así si no hubiese topado con Elsa Greer. Elsa Greer... El señor Jonathan sacudió la cabeza. Poirot preguntó: —¿Y por qué Elsa Greer? Dijo el otro inesperadamente: —Pobre criatura... pobre criatura... —Conque... ¿esos sentimientos le inspira? Respondió Jonathan: —Tal vez sea porque soy un viejo; pero encuentro, monsieur Poirot, que hay algo en el desvalimiento de la juventud que me conmueve. ¡Es tan vulnerable la juventud! ¡Es tan despiadada... tan segura de sí misma! ¡Tan generosa y exigente! Se puso en pie y se acercó a la biblioteca. Sacó un volumen, lo abrió, pasó las páginas. Luego leyó en voz alta: SÍ la tendencia de vuestro amor es honorable, y vuestra intención matrimonio, mandadme aviso mañana por uno que yo procuraré para que a vos llegue, de cuándo y en qué hora ejecutaréis el rito, y mi destino a vuestros pies pondré y os seguiré a través del mundo, dueño mío. —He ahí cómo el amor aliado a la juventud, en las palabras de Julieta. Sin reticencias, sin retenciones, sin lo que llaman modestias de doncella. Es el valor, la insistencia, la fuerza despiadada de la juventud. Shakespeare conocía a la juventud. Julieta escoge a Romeo. Desdémona reclama a Otelo. No tienen dudas los jóvenes, ni temores, ni orgullo. Poirot dijo, pensativo: —Así, pues, para usted, ¿Elsa Greer habló con las palabras de Julieta? —Sí. Era una niña mimada de la Fortuna... joven, hermosa, rica... Halló su pareja y la reclamó... No un Romeo joven, sino un pintor de edad madura, casado. Elsa Greer no tenía principios que la cohibieran. Se guiaba por el código moderno: Toma lo que quieras... ¡sólo se vive una vez! Exhaló un suspiro, se recostó contra el respaldo de su asiento y volvió a tabalear dulcemente con los dedos sobre el brazo del sillón. —¡Una Julieta de presa! Joven, despiadada, pero horriblemente vulnerable. Jugándoselo todo a una carta. Y al parecer, ganó. Y luego... en el último instante... la muerte interviene... y la Elsa viva, ardiente, gozosa, murió también. Quedó sólo una mujer dura, vengativa, fría, que odiaba con toda su alma a la mujer cuya mano había consumado el hecho. Cambió su voz: —Vaya, vaya... perdóneme que haya caído en lo melodramático. Una joven cruda... con crudas perspectivas de la vida. Un tipo nada interesante en mi opinión. Juventud blanca, rosa, apasionada, pálida, etc. Quitemos eso y ¿qué queda? Sólo una mujer joven, algo mediocre, que busca otro héroe de tamaño natural a quien entronizar sobre un pedestal vacío. —Si Amyas Crale no hubiera sido un pintor famoso... —Justo... justo. Ha comprendido usted admirablemente. Las Elsas de este mundo son adoradoras de héroes. Un hombre ha de haber hecho algo, ha de ser alguien... Carolina Crale, con todo, hubiera podido ver calidad en un dependiente de Banco o un agente de Seguros. Carolina amaba a Crale el hombre, no a Crale el pintor. Carolina Crale no era cruda... Elsa Greer sí lo era. Agregó: —Pero era joven y bella, y a mi modo de ver, infinitamente digna de compasión. Hércules Poirot se acostó aquella noche muy pensativo. Le fascinaba el problema de la personalidad. Para Edmunds, Elsa Greer era una cualquiera, ni más ni menos. Para el viejo Jonathan era la eterna Julieta. ¿Y Carolina Crale? Todos la habían visto de distinta manera. Montague Depleach la había despreciado por derrotista... por la encarnación del romanticismo. Edmunds sólo había visto en ella «señorío». El señor Jonathan la había llamado una criatura tempestuosa, turbulenta. ¿Cómo la hubiera visto él, Hércules Poirot? Tenía el presentimiento de que de la respuesta a esa pregunta dependía el éxito de la investigación. Cinco cerditos.- Agatha Christie |
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#2
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Hoy va de aforismos de Roberto Gervaso (si es que alguien sigue leyendo este hilo, porque lo que es intervenir en él...):
"El hombre es bueno siempre y cuando le convenga" "Aguardo impacientemente algo que espero secretamente que jamás llegue" "Mientras hay vida, hay problemas" "Se puede vivir con los demás, pero sólo se sobrevive con uno mismo" "La experiencia es una luz que se enciende cuando ya es de día" "No decimos nunca la verdad porque, en el fondo, no la conocemos". "La libertad debe ser libertad para todos. Cuando lo es solo para algunos, no es libertad: es tiranía" "Nunca podría ser ateo: incluso si Dios no existiera". Non riuscirei mai ad essere ateo neppure se Dio non esistesse "Dudo siempre del que no duda de nada" Hay más, pero como no conozco el italiano no me atrevo a traducirlas. Si alguien las sabe, y se atreve, lo agradeceré. Aunque, si he entendido bien alguno de los aforismos, no se puede sentenciar mucho sin caer en contradicciones. |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a Crimilda | ||
Flavio Govednik (04-03-2012) | ||
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#3
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Todos los mamíferos poseen un fuerte impulso exploratorio, pero en algunos de ellos es más decisivo que en otros. Esto depende en gran manera del grado de especialización que hayan alcanzado en el curso de su evolución. Si han puesto todo su esfuerzo evolucionista en el perfeccionamiento de un particular ardid de supervivencia, no necesitan preocuparse demasiado de las complicaciones generales del mundo que les rodea. Mientras al oso hormiguero no le falten sus hormigas, ni al oso koala sus hojas de goma, se dan por satisfechos y su vida es fácil. Por el contrario, los no especialistas -los oportunistas del mundo animal- no pueden permitirse el menor descanso. Nunca pueden saber de dónde les vendrá la próxima comida, y tienen que conocer los rincones, aprovechar todas las posibilidades y vigilar atentamente el paso de la suerte. Tienen que explorar y seguir explorando. Tienen que investigar y seguir comprobando. Tienen que poseer un alto grado de curiosidad.
Pero no se trata solamente de la cuestión de la comida: la propia defensa puede exigir lo mismo: los puercoespines, erizos y mofetas pueden andar de un lado a otro haciendo todo el ruido que quieran, sin temor a los enemigos; en cambio, el mamífero desarmado tiene que estar constantemente alerta. Debe conocer las señales de peligro y las rutas para escapar. Para sobrevivir, tiene que saber con todo detalle el camino de su casa. Mirando de este modo, puede parecer bastante absurdo no especializarse. ¿Por qué tienen que existir los mamíferos oportunistas? La respuesta es que existe un grave obstáculo en la vida del especialista. Todo va bien mientras funciona el aparato especial de supervivencia, pero si el medio experimenta un cambio importante el especialista se encuentra en un atasco. … Entre todos los animales no especializados, los monos son quizá los más oportunistas. Como grupo, se han especializado en la no especialización. Y, entre los cuadrumanos, el mono desnudo es el más oportunista de todos. Esta es, precisamente, otra faceta de su evolución neotérica. Todos los jóvenes monos son curiosos, pero el impulso de su curiosidad tiende a menguar al convertirse en adultos. En nosotros, la curiosidad infantil se fortalece y se extiende a nuestros años maduros. Nunca dejamos de investigar. Nunca pensamos que sabemos lo bastante para ir tirando. Cada respuesta nos lleva a otra pregunta. Este ha sido el más grande ardid de supervivencia de nuestra especie. La tendencia a sentirse atraído por la novedad ha sido llamada neofilia (amor a lo nuevo), en contraste con la neofobia (miedo a lo nuevo). Todo lo desconocido es, en potencia, peligroso. Tiene que ser abordado con precaución. ¿O deberíamos evitarlo? Pero si lo evitáramos, ¿cómo llegaríamos a saber algo de ello? El impulso neofílico nos obliga a seguir adelante y mantiene nuestro interés hasta que el conocimiento da origen al desdén; entretanto, ganamos una experiencia valiosa, que podemos guardar para utilizarla posteriormente, cuando nos haga falta. El niño lo hace continuamente. Su impulso es tan poderoso que exige restricciones por parte de los padres. Pero aunque los padres logren encauzar la curiosidad, jamás podrán eliminarla. El mono desnudo.- Desmond Morris Y para muestra, literatura de ahora mismo: http://www.youtube.com/watch_popup?v=2HiUMlOz4UQ&vq=large Si lo veis con toda la pantalla, impresiona. |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a Crimilda | ||
slocum (12-09-2011) | ||
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#4
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Cita:
![]() Perdona ![]() |
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#5
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![]() ![]() ![]() Querido Rom, tú bien sabes que el hombre (especie, no empecemos...) es, ante todo, zoon politikon. ![]() ![]() |
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#6
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Estimados cofrades, saludos y
![]() De cuando en vez, se me humedecen los circuítos y se me da por poner por escrito pensamientos y chorradas varias. Con el permiso de Crimilda, y sin ánimo de quitarle el pan a quien viva de escribir ![]() , os voy a poner un relato corto de mi autoría. A ver si os gusta:EL MIRON Era una tarde de verano, calurosa, a la hora en que el sol comienza a ocultarse, y apetece sentarse en una terraza, para tomar algo fresco. El sitio en cuestión estaba ubicado en el patio interior del edificio en que se encontraba la cafetería y había sido habilitado más como jardín que como lugar donde colocar mesas, de forma que la vegetación tamizaba la luz y ofrecía una sensación de agradable frescor, además del deleite a la vista. Contaba además la cafetería con todo un lienzo de muro practicable, de tal manera que el exterior era una continuación natural del interior del local, lo que se aprovechaba para amenizar la estancia con un pequeño escenario en el que deleitaba a la concurrencia una orquestina de tango, que francamente, ejecutaba los temas de una manera mucho más que correcta. Mientras me traían lo que había pedido, escogí una pipa y sacando la petaca del tabaco, comencé el ritual de carga, oyendo, como en estado de vigilia, la música de fondo. Encendí la pipa en el momento en el que la camarera, una señora con ese gracioso acento que nunca sé si es porteño u oriental, me servía el refresco. Entonces, cuando tomé el primer sorbo de mi consumición y comenzaba a atender a lo que estaban tocando, se arrancó el fuelle con los primeros compases del tango “Recuerdo”, de Oswaldo Pugliese. He de decir, que desde mi modesta apreciación, para bailar, Pugliese, sin duda. Para mi sorpresa, vi que se encaminaba a una zona despejada del jardín, entarimada de madera, una pareja. Ella en esa edad indefinida de las mujeres entre ya pasé, pero aún no llego; razonablemente delgada, y alta, para ser mujer; vestida con sencilla elegancia, con un pantalón oscuro hasta el tobillo y la cintura alta, hasta debajo del busto y una blusa blanca con pequeños lunares azul marino, de una tela vaporosa; llevando sobre un hombro un chal, que se anudó a la cintura con esa gracia particular que tienen las mujeres para anudarse cualquier cosa y que parezca que ha sido cortado especialmente para eso. Él, aparentemente más mayor que la señora, era bastante entrado en carnes, pero de esa manera en que algunos hombres llevan su humanidad, que parece que no les sobra un gramo de peso. Vestido también con una americana de lino blanco, cruzada, una camisa azul marino y pantalones de sarga oscuros, rematando el conjunto con unos zapatos en los que se podría uno peinar. Se notaba que ambos tenían clase, pero con pedigrí. Lo primero que pensé fue que me iban a amargar la tarde, puesto que se les veía la intención de bailar, y me dio la impresión de que nos iban a regalar con eso que los yanquies llaman tango, destrozando nada menos que “Recuerdo”. Sin embargo, comenzaron el abrazo como para arrancarse a sacarle viruta al piso, ante lo que no pude resistirme a continuar mirando, anticipando el placer que me proporciona el ver bailar un tango a la manera argentina, cuando se baila bien. Ella colocó la mano izquierda en la nuca de su compañero, de esa forma sensual en que solo las mujeres saben colocar una mano, al tiempo que, arrimando su sien izquierda a la mejilla de su pareja, echó atrás la cadera para comenzar la danza. Pocas veces he visto bailar un tango tan a mi gusto. Mientras el varón ejecutaba su danza entre negras y corcheas, ella nunca entró en la vulgaridad de pasarse de semicorcheas, resultando un baile lento, pausado, pleno; solamente comparable a una faena del arte de Cúchares, salvando las distancias. Los veía deslizarse por la pista, y de repente sentí que el mundo había desaparecido, solamente estaba habitado por ellos dos y yo, pero es que yo tampoco existía para ellos. El cambiaba sus manos, dando el apoyo necesario en cada paso a la mujer y ella correspondía con una suerte de movimientos sensuales, sin caer en excesos, ambos bailando “al piso”, llenando la danza de elegancia, adornándose simplemente aumentando la amplitud de los movimientos de los pies. Poco a poco, comencé a encontrarme incómodo, hasta llegar a un punto en que tuve la impresión de que estaba viendo como una pareja hacía el amor, con toda la sensualidad de que eran capaces, de tal manera que me acometió un acceso de vergüenza y tomándome la mitad de mi consumición de un trago, dejé sobre la mesa el importe de la misma, y salí de la cafetería antes de que terminase el tango. Me sentí como un mirón, o si ustedes lo prefieren, un voyeur. Otro saludo y más ![]() Próstata: Si no os gusta, no lo digais ![]() ![]() ![]() ![]()
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Si ves rodar al patrón por la escala, NO le eches una mano. Él es patrón y sabe por qué se cae. Si tengo que ser parte del rebaño, me pido ser el perro. |
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#7
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Cita:
aunque seas un voyager de esos... ![]() ![]() |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a relinga | ||
mazarredo (21-09-2011) | ||
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#8
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interesante una pena que te fueras y no puedas contarnos como acabo
Cita:
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![]() el primer beso siempre se da con la mirada
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