Estimado cofrade:
Tomemonos primero unas cervecitas

y seguidamente paso a comentarte mi experiencia.
Después de unos primeros escarceos con neumática, fueraborda y lancha de 6 metros intra, adquirí con gran ilusión un velero de 27 pies (PUMA) que he mantenido 10 años. Me proporcionó grandes alegrias y estupendas travesías. Pero ya sabes "LA VELA O TE GUSTA O LA ODIAS". ¿Que pasó? pues muy sencillo que mis hijos se aburrian como ostras pues solo en atravesar la bahia de Palma de Mallorca tardábamos practicamente 5 horas.
Me hace mucha gracia oir a muchos presuntos veleristas cantar las excelencias de la vela y luego les ves echando humo por el escape y con las velas recogidas.
Después del velero me compré un day-cruiser de 30 pies con dos motores volvo de 350 CV cada uno. La cosa es que, de no querer acompañarme nadie en el velero, a partir del cambio tenia el barco lleno cada vez que anunciaba una salida.
En vista de ello, después de utilizar ese barco 12 años, he comprado otro de 45 pies también de motor.
Sinceramente yo he disfrutado mucho tanto con la vela como con el motor pero si tengo que escoger, debido al uso que hago del barco, me quedo con el motor. Yo estoy un mes de verano completo viviendo en el barco y luego hago alguna escapada cuando las circustancias lo permiten.
Ten en cuenta tus circustancias familiares y alquílate un velero para practicar y conocer sus virtudes e inconvenientes pues de ambas cosas tiene.
El barco de motor tiene mucho mejor habitabilidad y te permite llegar muchísimo antes a los sitios y escapar de posibles repentinos problemas meteorológicos. Evidentemente es mas caro y !!!!ahí le duele a muchos presuntos veleristas!!!!!!!!!
Este verano atracaron a mi lado un velero que había sufrido las inclemencias del tiempo en una travesía desde Ibiza y la numerosa familia que salió de dentro venia desencajada después de interminables horas de sufrimiento. Conclusión la mayoría de la tripulación decidió seguir en autobus hasta su destino y solo quedaron el patrón y un "voluntario" para continuar la travesía hasta su final.
No conviene idealizar la maravillosa estampa de un velero con sus velas llenas de viento,
Primero prueba y luego decide con conocimiento de causa
¿Otras cervecitas?
