En los vehículos es lógico. No hace falta mas que salir por la mañana a la oficina para comprobar que se hacen coches a millones y realmente se consigue un ahorro importante.
En la náutica, y bajo mi humilde punto de vista (quitando megayates de 7 cifras), no justifica la importante inversión los beneficios que aporta, pues sobre una solución "artesanal" como las que tenemos en nuestros chinchorros, no es tan amplia la ventaja como para plantearlo.

Como ya han apuntado algunos Cofrades, si ahora se te escogorcia la toma de corriente del piloto, a unas malas puedes poner dos cables directos y seguir hacia el estrecho de Torres.

Pero si tienes el invento de marras, una línea doble multiplexada, en la que por un lado llevas corriente y por otro los datos, y en cada toma necesitas el decodificador que detecte que los datos recibidos corresponden a tirar de la cadena del tigre y no a poner el CD de Camela Unplugged, es facil que te de mas dolores de cabeza que alegrías.
Por menos de la mitad del precio de una instalación multiplexada, podrás llamar a un profesional que te haga la tuya como Dios Manda, si no te atreves tu. Sin meternos en la hipoteca que supone la necesidad de un técnico "exclusivo en exceso" ante modificaciones o averías.
Suerte!
