Bueno, pues ahora me toca a mí opinar, que para éso comencé el hilo.
Cuando ví el vídeo, pensé: "lo que tiene que hacer la lírica para comerse un rosco". Me pareció espantosamente ridículo. Observé cómo los mercados obligan a hacer cosas que no correponden a sus protagonistas.
Pero, la intervención del cofrade Flavio Govednik me ha dejado un tanto descolocado. Como reconozco que a nivel musical -entre otros temas- soy completamente analfabeto, poco más puedo aportar. Igual no es tan esperpéntico como yo pensaba.
