Me quedo con el mensaje de la Almiranta, apelando a la humanidad.
Muy bien, Ratita
La observación del suceso desde el punto de vista femenino, con un niño en brazos que llora asustado al ver a su padre en riesgo de que le partan la cara, me parece suficiente para un buen entendedor.
Supongo que es la influencia de una gran mujer lo que hace que, ya en el primer mensaje, el patrón señale su convencimiento de que, dentro de algún tiempo, el incidente no será más que una anécdota más.
Los tíos tenemos pocos problemas estructurales, pero suelen ser serios.
Un beso, Ratita.
