El problema es que para mí que los anclajes no son más que unos pernos que atraviesan la fibra, sin que al otro lado de ésta haya pletinas o cuadernas, o cualquier otro dispositivo que reparta el esfuerzo. Así llevan 35 años

y ahí están. Pero yo, además de querer que el anclaje esté bien, necesito CREER que lo está, es decir tener la tranquilidad de que, para mi criterio, y no sólo el del astillero, esa unión es sobradamente sólida.
En mi puerto, hace unos años, un 747 estando fondeado perdió la orza. Estando fondeado. Si pisas sobre la cubierta de ese barco percibes cómo cede ligeramente a nuestro peso... Esos límites no van conmigo
