Buenísimo Nonick

Lastima que ya no se encuentre entre nosotros mi gran e inolvidable amigo el cofrade CHEMAMORENO, que dios tenga en su gloria y que no le falten boquerones en vinagre. Sabes bien Nonick que Chema, no solo habría asistido a la quedada, si no que además te habría contestado a ese reto en verso. Bueno, bien el, bien su abuela, ya sabes

Por cierto, la segunda quedada de toda la historia en la taberna, después de la de Madrid, fue en Cabo de Palos, a la que asistimos quince o veinte y dimos cuenta de un buen caldero. Allí nació el germen de la del Mar Menor.