En un acopio de langosta en Cachiboca - en el Caribe Cubano, navegamos en un barco de estos y los marineros estaban muy contentos con el. Por lo menos allí los usaban para los buceadores de langosta y para llevarlas al vivero y había un montón de ellos. Nosotros pasamos unos días en el acopio que era como un palafito contruido sobre viejas vías de tren, lo que daba miedo era cuando pretendían abarloarse al velero. Salíamos a toda pastilla para ponernos por fuera pensando que a la mínima nos aplastaban como un huevo,
