Si, cuando a alguien cercano, se le acaba su tiempo demasiado pronto, nos entra la prisa por realizar nuestros sueños. La lástima es que con el tiempo, este "ímpetu", se va aminorando, y acabamos otra vez de nuevo, inmersos en la rutina trabajo, casa, sueño...
Otra cosa que actúa en contra de los sueños, con el tiempo, es que nos vamos haciendo más cómodos, y ya no nos apetece pasarte un par de noches pasando frío y sueño de guardia en cubierta, porque hace mal tiempo, o hay demasiado tráfico, y no puedes confiar en el piloto..
En fin, seguimos con el sueño, por si algún día, se convierte en realidad...
En otro orden de cosas, alguien me puede aclarar porque los palos de las velas chinas, no necesitan obenques
