Ahora que casi soy un ex-armador, he visitado el Salón con otros ojos.
Lo primero que me llamó la atención, es una Menorquina que estaba apenas pasada la entrada, en seco, a mano izquierda.
Sencillamente hermosa.
Se trata de una Tiburón 30 (6 metritos de barca), con mucha madera y hermosas líneas.
Fui directamente a ella, me subí, y me permití por un momento, soñar con tenerla para navegar en solitario en plan tranquilo, cuando el cuerpo ya no me de para manejar aparejos y velas (ya falta cada vez menos, jeje).
Se trata de una barca de fibra, con un único motor de 38 VC (poco para estos barcos) y casi 3 toneladas de peso.
Interiores espartanos, sin absolutamente nada.
Lo alucinante es su precio.
Sacad vosotr@s vuestras conclusiones...
Saludos!
