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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#18
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A ver, más consejos...
Sobre lo del amarre, yo estoy de alquiler, y no me quejo. Como te comenta Alocén, un club pequeño tiene una serie de ventajas, pero normalmente tiene el problema de que suele estar relativamente lejos de donde resides. Yo estoy en un puerto grande (el Port Olímpic de Barcelona), y no tiene ese ambiente "familiar", pero en cambio, puedo ir andando desde casa hasta mi barco (unos 45 minutos). La ventaja del alquiler es que, si no estás a gusto en un puerto, te vas y ya está. Lo del barco, ya ves que hay dos teorías, la de que compres uno en torno a los 6 metros, o la de que te vayas a una eslora de entre 7 y 8 metros (en pequeñas esloras, un metro hace MUCHA diferencia). Yo conozco por propia experiencia ambas opciones, tuve durante 10 años un barco de 6 metros (un Hunter Europa), y tengo desde hace casi 6 años un barco de 8 metros (el MacGregor 26X, alias "Innombrable" que menciona Alocén). La ventaja del "pequeñín" es que los costes de mantenimiento son menores, te ahorras ITB, y se maneja casi como un "vela ligera". En cambio, te cabe menos gente, limita la distancia a la que puedes navegar, el camarote es básico, incómodo y limitado, y en muchos, el número máximo de personas está limitado a 4. Uno más grande te permite llevar a más gente, hacer salidas más largas, pernoctar a bordo con cierta comodidad, ... pero claro, también los gastos anuales son superiores. Con un poco de práctica, un barco de 8 metros se puede llevar en solitario sin problemas, yo lo hago. En mi opinión, la eslora de entre 7 y 8 metros es un buen compromiso, es lo suficientemente pequeño para navegar en solitario, pero lo suficientemente grande para hacer crucero costero de varios días y dormir a bordo con cierta comodidad. Por lo de la antigüedad, piensa que los barcos de hace 40 años se hacían para durar. Mi primer barco tenía 25 años cuando lo compré, tiene casi 40 ahora, y sigue navegando con su actual propietario, el cofrade Loquillo. Evidentemente, necesitan mantenimiento e ir sustituyendo cosas, pero, incluso con un barco nuevo, a partir de los cinco o seis años, también hay que empezar a cambiar cosillas. Mi barco, el que te recomienda Alocén (si dices su nombre en alto en esta Taberna, corres el riesgo de recibir un botellazo), es un poco "peculiar", pues se trata de un velero, pero con un fondo muy plano, lastre por agua, y un motor fueraborda muy potente para un velero de su eslora. Estas características le permiten, yendo a motor, planear y comportarse un poco como una motora. Es una buena opción si te gusta la vela, pero tienes que usar el motor a menudo. Yo estoy muy contento con él, pero admito que no es un plato para todos los gustos... |
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