Yo creo que los puertos y sobre todo los clubs náuticos adolecen de un gran problema y es que están orientados a ofrecer servicios orientados hacia una clase pudiente con piscinas, vigilantes, restaurantes , actividades sociales, como ejemplos paradigmáticos el real club de regatas de Alicante marítim de Barcelona, y tantos otros clubs elitistas, con nombres rimbombantes es eso en mi opinión lo que encarece el amarre.
Si fuesen instalaciones modestas, sin apenas servicios, sin vigilantes, sin marineros, etc como son las marinas de muchos países como Nueva Zelanda donde los propios amarristas colaboran en la conservación del puerto entiendo que los precios bajarían, aunque eso fuese incompatible con la explotación comercial.
Saluud
