Es un orgullo poder disfrutar de todo el esfuerzo, oficio y conocimiento de Enrique. Cuando mandemos las puertas, quiero aprovechar para enviar una placa con las Firmas de Joubert y Enrique Pertegas.
Esta barco se aprovecha de toda una vida de experiencia y al margen de todos los detalles (solo por poner un ejemplo de muchas cosas que todavía no ha explicado, merce conocerse la lógica, pulcritud y calidad de la instalación eléctrica) , pero hay intangibles que son imposibles de describir como es el hecho de que el barco es sumamente acogedor. Ayer nos pasaron las horas charlando animosamente disfrutando de la calidez de la iluminación y el confort de multitud de rincones. Nos fuimos con pena a dormir al hotel después de porbar las colchonetas y la ergonomia de los asientos y todo tipo de posiciones. Parece que nos acoplamos como anillo al dedo. Cada detalle ha sido profusamente debatido, aunque al final el jefe siempre se sale con la suya y acaba teniendo razón. En eso sí que tiene que darme a mi la mia , en que no vale la pena pensar mucho porque el casi lo piensa todo,
Mi almiranta se va encantada, no solo por lo que vió sino por la humanidad de Charo y Enrique. El Prometeo II también nos ha dado la oportunidad de conocer unos maravillosos seres humanos
