A mí me pasó algo parecido con el primer barco. Mi hijo pequeño, mucho trabajo y poco tiempo libre...el barco se iba deteriorando en el pantalán, y cada vez era más difícil salir a navegar, puesto que el día que podía, había reparaciones pendientes, gastos cada vez mayores, y disfrute cada vez menor. En fin, lo vendí, con alegría, y a los tres meses me compré un Hobiecat 15. Varado en un club náutico en la arena, en 15' montado y a navegar. Más divertido para el crío, y infinitamente más económico.
Han pasado los años, y vuelvo a tener un pequeño crucero para navegaciones costeras. Mi hijo ya hace su vida, y mi compañera comparte el gusto por los ratos que pasamos en el mar.
Bueno, la pregunta era si se puede vivir sin navegar. Supongo que sí, pero yo hasta ahora, de un modo u otro no he parado de hacerlo. Es cuestión de adaptarse a las circunstancias vitales de cada uno, y no aferrarse a las cosas. Siempre acaba habiendo una buena opción.

