Difícil ponerse en el lugar de otro, pero tal como lo cuentas cuando el baco arranca atrás y estás ya en el interior del puerto, en tu lugar habría parado el motor y fondeado hasta diagnosticar el problema o pedir remolque.
El relato se parece al del clásico vehículo que queda sin frenos al bajar una cuesta.
A diferencia de tal caso tu no tenías ninguna cuesta que te empujara, podías parar el motor en aguas tranquilas y fondear si era necesario, maniobra mucho más conservadora que la de intentar esquivar espigones que no se apartan...
Saludos
