Lamentablemente este tema tiene poca/mala solución.
En esta taberna entran a diario marineros con mejillones en los hu**s a contar lo que han aprendido ese día, de lo que se deduce que esto de navegar supone un aprendizaje progresivo, eterno, y sin mucho atajo. Las posibilidades de preparar en 15 minutos a alguien para gestionar una situación de pánico son mínimas.
Yo colocaría todo el esfuerzo en la otra parte de la mesa: Barcos muy muy sencillos de usar, mantenimiento particularmente riguroso, accionamientos principales claramente señalizados, asistencia en radio y móvil 24h, y alguien de guardia para salir pitando a sacar del lío a quien no pueda ser asistido en remoto.
Habrá quien piense que esto es muy caro. Ahí ya no me meto. También es caro perder barcos, o reparar graves averías.
Como dato, en barcos más grandes, y patrones menos noveles, cada vez se ven menos herramientas, y las empresas de charter explican que prefieren salir a buscarte, antes de que rompas 7 cosas intentado reparar una. Parece que ellos tienen claro cual es el camino mas seguro/económico de ayudar a un cliente con problemas.
Unos rones!
